
La miro deseando descubrir su mundo. Ser ella por un instante. Perder el sentido del tiempo. Mostrarme desnuda como si estuviera arropada. Quiero jugar con sus objetos. Con los reales y los imaginarios. Me animaría a creerme libre por un rato. Sentir que llega la noche y unos brazos me invitan a la cama. Me acarician el pelo… Tal vez dormiría con la ilusión de que el cielo está más cerca. De que tu piel me ampara del frío.
Me gustaría tener el brillo de sus ojos. Reírme con el despojo de sus muecas. Decirte aquello que a mis labios se les ocurra. Voy a correr a ver si me alcanzás. No me importan los colores de tu ropa. Ni tus formas. Soy capaz de escaparme a cada instante; para que me encuentres. Voy a gritar porque sí. Escondo mis modales detrás de alguna piedra. Me tiro al piso y ruedo. Me mojo con agua dudosa. Toco la tierra y embarro mi cara. Puedo estar sucia y que no me moleste. Si quiero lloro. Fuerte. Solo para que me abraces. Ahora soy como ella. Soy ella. Con sus dos añitos.
