miércoles, 4 de marzo de 2009

Con sus ojos


La miro deseando descubrir su mundo. Ser ella por un instante. Perder el sentido del tiempo. Mostrarme desnuda como si estuviera arropada. Quiero jugar con sus objetos. Con los reales y los imaginarios. Me animaría a creerme libre por un rato. Sentir que llega la noche y unos brazos me invitan a la cama. Me acarician el pelo… Tal vez dormiría con la ilusión de que el cielo está más cerca. De que tu piel me ampara del frío.
Me gustaría tener el brillo de sus ojos. Reírme con el despojo de sus muecas. Decirte aquello que a mis labios se les ocurra. Voy a correr a ver si me alcanzás. No me importan los colores de tu ropa. Ni tus formas. Soy capaz de escaparme a cada instante; para que me encuentres. Voy a gritar porque sí. Escondo mis modales detrás de alguna piedra. Me tiro al piso y ruedo. Me mojo con agua dudosa. Toco la tierra y embarro mi cara. Puedo estar sucia y que no me moleste. Si quiero lloro. Fuerte. Solo para que me abraces. Ahora soy como ella. Soy ella. Con sus dos añitos.

9 comentarios:

Mari dijo...

Me dio mucha ternura este texto. Parece como que escribe otra mano. Saludos

Nuria K. dijo...

Mari: puede ser. A veces soy un poco multifacética (solo a veces)

carolina dijo...

Me encantó!!! A mi también me gustaría tener 2 añitos.

Adriano dijo...

Me encantó. Está hermoso tiene mucha frescura y calidez. Me encantaría reir con su risa y ver a los otros sin pensar si son grandes o chicos, gordos o flacos, feos o lindos. Correr y que me persigas, dejandome atrapar. Te quiero.

Nuria K. dijo...

Sí, esa es la idea. Ella no tiene prejuicios. No le importa si la mano que la agarra para jugar tiene arrugas. Es tan libre...

johi dijo...

Que lindo Primita, me encantó y emocionó! te quiero

Ine K. dijo...

Muy hermoso, Nuri!
Uno de los mejores poemas que escribiste!
Tu sed de ser como esos ojos que miran al mundo con tanta avidez e inocencia, te da un toque lúdico porque jugás con las palabras y las llenás de colores...
Cuánta belleza en lo que decís!!!!!!!!!!!!
Im-per-di-ble
Ine K

Dédalus dijo...

Los niños "se usan" a sí mismos enteros para manifestar todas sus emociones. Es una lástima que, según nos van enseñando, en casa y en la escuela, cada vez empleamos menos nuestra natural imaginación, nuestra espontaneidad, nuestra creativa forma de conducirnos, y terminemos utilizando sólo la cabeza... e incluso, de ésta, un solo hemisferio.

Conservar al niño que uno ha sido (y que aún es) resulta un envidiable modo de sentirse libre para gozar. No digo ya, si, además, uno lo saca a la calle...

Besos, Nuria.

Nuria K. dijo...

Dédalus: es cierto, el tiempo y las institucines nos van "desaniñizando". Nos vamos conviertiendo en máquinas cada vez más parecidas. La espontaneidad se nos resbala de las manos. Los hijos son la excusa perfecta para volver a las jugueterías y teatros de títeres. Saludos.