lunes, 31 de agosto de 2009

El viaje


Volver al sabor de las letras
como un soplido circular, que se repite.
La palabra encuentra su latido,
naufraga en esta boca tan ciega.
Inevitable goce y asfalto.
Me arriesgo a mencionar tu nombre en este nuevo silencio.
Me animo a invitarte hacia mí.
Mis venas rebeldes te señalan.
Oigo la textura del miedo en tu boca.
Sé que tus manos quieren que me quede.
Acá, en la cama de siempre.
La almohada con olor a mí. Que me esperará hasta que vuelva.
Será sólo una semana. Sólo una.
Y luego volverán los besos, las palabras, los silencios.
La certeza del regreso.
El temor a que nuestros ojos no puedan decidir nada.
Es sólo cuestión de tiempo.
El viento seguirá soplando.
Seguramente la luna será más luna aún.
Todo el mundo en una valija.
¿Existe algún avión capaz de hacernos sentir la distancia?
Cuando abras los ojos, estaré nuevamente ahí.
Con mi boca ciega y mis venas rebeldes.

El abrazo va a ser infinito.

6 comentarios:

Claudio dijo...

Guau increíble. Si alguien me escribe algo asi a mi no la dejo irse ni loco.

mary dijo...

que bueno que ya estes de vuelta. se extrañaban tus escritos.

Nuria K. dijo...

Claudio: justamente por eso el destinatario de esta poesía es otra persona (ja, ja,ja...)
Mary, gracias!

Caro dijo...

a la espera de un nuevo post!!!

Sole Di Pasquale dijo...

Me encantó! :)
Sobretodo eso de "La palabra encuentra su latido", sublime...

Otro abrazo para vos!

Nuria K. dijo...

Caro, este mes fue un poco complicado, pero la idea es publicar en pocos días (...va, eso creo)
Sole, muchas gracias, un abrazo a vos también.